domingo, 8 de septiembre de 2013

Madrid 2020, luego (ya si eso) existo

Madrid,... ¿dónde está ahora ese olimpismo tan prometido y asegurado? Ayer, iba a ser el gran día de la capital española, el día que iba a salir como la ciudad que albergaría los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de verano de 2020. Una semana de reuniones, ensayos, y discursos prometedores. ¿Para qué? Pues para decir que eramos la mejor candidatura, que teníamos las mejores infraestructuras, el mejor apoyo ciudadano (a pesar de que días antes, era Trending Toppic tuits en contra de la candidatura),... Ese "esfuerzo" se hizo en vano, por tercera vez. (Tokio salió como vencedora, pero de eso hablaremos más adelante) Y digo "esfuerzo" entre comillas porque más que esfuerzo era "interés" ¿económico? ¿político? ¿social? Pff. Ni idea. Nadie lo sabe. Pero tenían mucho "interés" en ganar esa candidatura. ¿Quién? Pues Ana Botella (conocida como Anne Bottle en las redes sociales por su espectacular inglés y su acento nativo #IroníaOn). Sí, la alcaldesa de Madrid tenía mucho "interés" en ganar los Juegos Olímpicos para su ciudad. ¿Por qué? Ella no salió de la decisión de los ciudadanos con elecciones democráticas, ella es la sustituta de Gallardón (ahora ministro de justicia) elegida a dedo. Si ganaba los JJOO supuestamente también se ganaba la alcaldía para las próximas elecciones municipales. Lo mismo pasaba con Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, sustituto a dedo de Esperanza Aguirre.

Desde hace una semana (o incluso más) la delegación madrileña iba fardando de ser la mejor candidatura, y esta era la que mejor sensaciones le causaba comparando con la dos anteriores (para 2012 y 2016). Vamos, que habríamos salido vencedores seguro. Madrid presentaba ayer ante el COI un plan estratégico austero y compacto. Intervinieron, entre otros, Alejandro Blanco (presidente del Comité Olímpico Español), Anne Bottle y su "relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor, Pau Gasol bromeando con los serios y prepotentes miembros del COI, el Príncipe Felipe que fue a mi gusto la mejor intervención de todas y nuestro queridísimo y apreciado presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con un tono de dictador gritón dio una especie de mitin explicando los datos económicos de España.
Antes de nosotros presentaron su proyecto los tokiotas. Diapositivas modernas, infraestructuras modernísimas, narradores modernísimos,... Vamos, presentaron un Tokio moderno. Y tanto que se llevaron los juegos para 2020. Empezaron con el accidente nuclear de Fukushima, diciendo que estaba controlado y le dieron la vuelta a la tortilla diciendo que los juegos iban a ser un impulso de optimismo después del accidente. Salió una paralímpica, hablando con gestos muy exagerados y forzados, y básicamente explicó su vida y su lucha contra el cáncer ¿para dar pena? Aunque suene muy cruel... yo creo que sí, que salió a dar pena, básicamente.

Y antes de Tokio hablaron los turcos, Estambul. La candidatura que "supuestamente" (y siempre con comillas) era la peor e iba a quedar eliminada a la primera ronda.

Ahora todo el mundo tuitea y dice cosas como "Pues que ahora inviertan el dinero en lo que más necesitamos: sanidad y educación" ¿En serio? ¿En serio os creéis que la panda de inútiles que ha llevado a Madrid hasta Buenos Aires para presentarse a los JJOO de 2020 van a destinar todo el dinero que ya no se va a gastar a sanidad y educación? Si creéis que va a ser así, os vais a llevar un chasco. Y que no os extrañe si hacen más recortes.

Los miembros del Comité Olímpico Internacional se guiaron por varias cosas para no votar a Madrid (o al menos eso pienso yo). No lo votaron porque para 2024 se presentarían las grandes capitales europeas (Berlín, París y Roma), y claro, casi la mitad de los miembros eran europeos, si elegían a España (el país odiado por excelencia en Europa) la rotación de continentes no beneficiaría a ninguna candidatura europea en 2024. No lo votaron porque los del COI se mueven básicamente por impulsos económicos, y Madrid, en  plena crisis económica... no les salía rentable. Y no lo votaron porque después de oír hablar a Anne Bottle en su inglés de cuentacuentos... dijeron, hasta aquí hemos llegado.

Y ahora ¿qué? ¿Madrid 2024? No, gracias. Varios españoles ya hemos caído en la tentación de ilusionarnos con un proyecto que más o menos, como decían en la presentación, "Make sense" - "Tenía sentido" (sin quitar las comillas, nunca). Personalmente paso "olímpicamente" de los miembros del Comité Olímpico Internacional, que juegan con las ciudades candidatas como si fuera un juego de mesa. Y también paso (y aún más) "olímpicamente" de los políticos paletos que nos hacen creer una cosa, y luego en realidad nos pegamos el batacazo y es otra. En resumen... Madrid 2024 no.

¿Conclusión? Pues que con un logo que parezca que pone 20.020, con muy poco dinero, con una delegación de políticos patética y con mucha ilusión, no se pueden ganar unos Juegos Olímpicos para tu ciudad. Algunos diréis "Pero si eras tú el que tuiteaba y estaba super motivado con..." Sí, y tanto. Pero ahora me doy cuenta de que muchas cosas no tenían sentido, y ya sabéis... "Rectificar es de sabios" dijo un sabio, que seguramente tuvo que rectificar la frase.